Las ofrendas del Día de Muertos

VALORES HUMANOS.

Como es mi costumbre busco algo valioso que pueda ayudar a mis semejantes para que puedan lograr ser lo más posible felices y logré escribir lo que yo estimo muy positivo y valioso.

El valor de la puntualidad.-  Para mi entender este valor es de suma importancia porque el ser puntuales y ordenados en nuestras actitudes nos permite ser más humanos realizando nuestras actividades de manera oportuna y organizada para emplear nuestro tiempo tan valioso en todos los aspectos de nuestra vida porque demuestra tener el hábito y el signo de alta educación, disciplina y madurez, algo que se adquiere con esfuerzo y experiencia y nos permite ser respetados por todo nuestro entorno y lo más importante respetar el tiempo de los demás.

El valor  del respeto.-  Este valor es tan importante que para lograrlo es necesario tener conciencia plena del valor que tienen las personas  por el hecho de ser y existir, es la fuente inagotables de emplear el llamado auto respeto, al saber que somos únicos en el planeta, que tenemos una fuerza interna con mente clara y libre que nos lleva a saber quienes somos como personas, al comprendernos y conocernos adquirimos la convicción de estar seguros de nuestras capacidades para lograr darle el verdadero valor, con ese valor agregado a los demás valores que poseemos como seres humanos. Quién busca ganar el respeto de los demás en cuestiones extremas como raza, categoría social, religión, popularidad, y riqueza, siempre correrá el riesgo de carecer de este valioso valor humano y se mostrará superficialmente con apariencia  sin fundamento y se puede decir que; Quién se respeta a sí mismo, el respeto de los demás  lo seguirá como su propia sombra.

El valor de la honestidad.- Palabra que encierra muchos valores y significa  el gran valor  de actuar con congruencia, sin contradicciones, sin discrepancias entre lo que pensamos, sentimos y hacemos. Ejercer este gran valor es un privilegio que nos permite disfrutar de la completa confianza de todo nuestro entorno y radica esencialmente en evitar cualquier mal usado que nos ha confundido. Vivir con honestidad nos guía y nos mantiene en una vida íntegra, porque tanto nuestras vivencias interiores como exteriores  son el reflejo de ambas.
Las personas  honestas que viven con esta integridad son el ejemplo para aquellos que carecen de ella, viendo con claridad transparente quién la ejerce convirtiéndose en personas creíbles y confiables, siendo el valor básico para triunfar.

El valor de la tolerancia.- Con este hermoso valor tenemos el hecho positivo de aceptar que los demás no son perfectos, como no lo somos nosotros mismos y por lo tanto es necesario saber y reconocer que cada quién tiene una personalidad que los hace ser diferentes, siendo básico desarrollar nuestra capacidad de compresión para entender a los que nos rodean o viven con nosotros. El ejercer este hermoso valor implica el reconocimiento de la individualidad y la diversidad de formas de ser, pensar y actuar.
Con tolerancia las relaciones humanas serán siempre favorables y positivas, vivir con ella implica vivir con amor y respeto por los demás y genera en nuestro interior la fortaleza que nos permite con éxito las dificultades que resuelven los desacuerdos, pero no te dejes avasallar por los que creen que ellos tienen la razón, una cosa es ser tolerante y otra que te llamen tonto o P…….

El valor del amor.- Este incalculable valor es el que con su ejercicio produce la máxima  plenitud de la vida. Quién depende de lo perecedero no ama, solo sufre.  Una persona que tiene altamente desarrollada su capacidad de amar, es imposible que caiga en la ira, enemistad, odios y rencores, celos, envidias, todas las emociones y pensamientos negativos que solo sirve para envenenar nuestro interior y sumen a los que no la posean en la mediocridad y el fracaso.

La práctica de estos cinco importantísimos valores, para mi humilde opinión, es la base firme de todos los derechos humanos que debemos practicar y aplicar para sentirnos en la plenitud de la LIBERTAD.

Que seáis ahora y siempre muy felices es el deseo de Monxu.